Política
MUERTE DEL DEBIDO PROCESO: CÓMO EL EJECUTIVO LOCAL PISOTEA LA CARTA ORGÁNICA PARA DISCIPLINAR EMPLEADOS
Villa La Angostura atraviesa una crisis de institucionalidad que ya no puede ocultarse bajo la alfombra del discurso oficial. Documentos recientes emitidos por la Auditoría Municipal y la flamante Defensoría del Pueblo ponen al desnudo una preocupante realidad: el uso del aparato administrativo no como una herramienta de justicia y orden, sino como un mazo para golpear derechos laborales básicos, ignorando —por impericia o por diseño— las garantías constitucionales más elementales.
Un manual de «cómo no hacer las cosas»
Lo que revelan los informes sobre los sumarios administrativos de las agentes Rosa Orellana y Jesica Maldonado es, sencillamente, un escándalo jurídico. No se trata de errores menores; estamos ante «vicios graves» que parecen sacados de un manual de autoritarismo burocrático.
¿Cómo es posible que en un Estado de derecho se ignore el derecho a la defensa? La Auditoría Municipal ha sido tajante: la instrucción del sumario contra Orellana (Decreto N° 1408/2025) fue calificada de «deficiente, desproporcionada e irracional». Se castigó a una trabajadora sin permitirle el descargo correspondiente, vulnerando el Estatuto del Personal Municipal. Aquí no hubo justicia, hubo una decisión tomada de antemano que buscó un expediente que la justificara a posteriori.
La Defensoría contra el atropello
El informe del Defensor del Pueblo en la Nota N° 42/2026 es aún más demoledor. El organismo señala una confusión procesal que roza lo absurdo: se citó a las agentes como «testigos» cuando en realidad eran las «acusadas», privándolas de la posibilidad de defenderse con asistencia letrada y de producir pruebas.
Más grave aún es la ligereza con la que se dispuso la exoneración de Maldonado por «notoria indignidad moral», un concepto subjetivo que la Municipalidad utilizó sin fundamentar ni explicar. ¿Quién define la moral en el Ejecutivo local? ¿Con qué vara se mide la dignidad de un trabajador cuando los propios procesos municipales carecen de integridad legal?
El costo de la negligencia
Este accionar no es gratuito. El incumplimiento de los plazos, las notificaciones mal cursadas a abogados sin personería y la violación de la Carta Orgánica Municipal tienen una consecuencia directa: la nulidad.
La gestión actual, encabezada por el Intendente Javier Murer, y la JACAD (Junta de Admisión, Calificación, Ascenso y Disciplina), parecen haber olvidado que la administración pública debe ser la primera en cumplir la ley. Al forzar sumarios viciados, no solo se comete una injusticia contra los trabajadores, sino que se expone al erario público a futuras demandas judiciales y resarcimientos que terminaremos pagando todos los vecinos.
Conclusión
La Auditoría y la Defensoría han cumplido su rol: advertir el desastre antes de que sea irreversible. Ahora, la pelota está en la cancha del Ejecutivo y de la JACAD. Si no hay una rectificación inmediata y un archivo de estas actuaciones viciadas, quedará confirmado que en la Municipalidad de Villa La Angostura, la ley es apenas una sugerencia opcional para quienes ostentan el poder.
Es hora de que la prolijidad administrativa deje de ser una excepción y vuelva a ser la norma.



