Política
Neuquén se consolida entre las provincias exportadoras
Hay cifras que ayudan a entender por qué Neuquén se convirtió en una de las provincias más pujantes de la Argentina. Con apenas el 1,5 por ciento de la población nacional, hoy genera el 7,2 por ciento de todas las exportaciones del país y concentra la mitad de las ventas al exterior de la Patagonia. Durante 2025 exportó bienes por más de 6.300, millones de dólares, un 30 por ciento más que el año anterior.
Detrás de ese crecimiento aparece un protagonista indiscutido: el petróleo. La producción de Vaca Muerta transformó la economía neuquina y convirtió a la provincia en un actor central para el desarrollo energético argentino. El crudo explicó la mayor parte de las exportaciones y permitió que Neuquén se consolidara como la cuarta provincia exportadora del país, análisis que surge con datos comparados a nivel nacional, una posición que parecía lejana apenas unos años atrás. El análisis de datos muestra que el rubro combustible y energía concentró el 97,6% de las exportaciones provinciales.
La gran apuesta es el desarrollo del gas natural licuado (GNL), un proyecto que permitirá llevar el gas neuquino a mercados de todo el mundo mediante exportaciones a gran escala. Si los plazos previstos se cumplen, las primeras exportaciones podrían comenzar a tomar forma desde el próximo año y abrir una nueva etapa de crecimiento. Al respecto, el gobernador Rolando Figueroa. Manifestó que “es el mayor proyecto en importancia de exportación de GNL de la historia de nuestro país, y va a posicionar a la Argentina como un jugador de relevancia en el mercado global del GNL”.
Las proyecciones que manejan distintos sectores vinculados a la energía son ambiciosas. Con la expansión del petróleo y el ingreso pleno del GNL, Neuquén podría superar los 30.000 millones de dólares anuales en exportaciones hacia 2030. Esa cifra la colocaría por encima de provincias históricamente líderes en comercio exterior como Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe, cuya actividad exportadora está fuertemente vinculada a la producción agroindustrial.
La diferencia es que el motor neuquino no depende de las lluvias ni de las condiciones climáticas que suelen impactar sobre las cosechas. Mientras las provincias agrícolas enfrentan cada año la incertidumbre de las sequías o los excesos hídricos, la producción energética ofrece una mayor previsibilidad para sostener el crecimiento y planificar inversiones de largo plazo.
Si bien las exportaciones provinciales se concentran principalmente en hidrocarburos, también se observó crecimiento en los otros rubros como manufacturas de origen industrial, frutas, y manufacturas de origen agropecuario. Los principales destinos fueron Estados Unidos, Chile y Brasil.
Los resultados actuales muestran una provincia que crece año tras año, atrae inversiones, genera empleo y gana protagonismo en la economía nacional. Y si las expectativas sobre el GNL se concretan, el liderazgo exportador que hoy parece una meta de largo plazo podría convertirse en una realidad antes de que termine la década.



