Regionales
Otro duro golpe al narcotráfico en Neuquén

La Policía detuvo a 12 sujetos y secuestró cocaína, marihuana, dinero, armas, vehículos y otros elementos vinculados a la actividad delictiva.
La Policía del Neuquén volvió a asestar un duro golpe al narcotráfico con un amplio operativo desplegado en el barrio Cuenca XV de la ciudad capital. Un centenar de efectivos de la división Antinarcóticos participó de 12 allanamientos que permitieron detener e imputar a 12 sujetos y secuestrar droga, dinero, armas de fuego, vehículos y otros elementos vinculados con la comercialización de estupefacientes.
La investigación se inició el 12 de mayo de 2026, a partir de un requerimiento de la Unidad Fiscal de Narcocriminalidad para investigar a una familia sospechada de dedicarse a la venta de estupefacientes. A partir de entonces, los investigadores comenzaron a relevar distintos puntos de venta del Oeste de la capital y lograron establecer la existencia de una estructura familiar dedicada al tráfico de sustancias psicoactivas.
Con esa información, la Justicia autorizó los procedimientos, que se concretaron el 27 de agosto alrededor de las 21:00 y se extendieron durante unas cinco horas. El resultado fue contundente: además de las 12 personas detenidas, se clausuró preventivamente una vivienda y se secuestraron 123,05 gramos de clorhidrato de cocaína, 79,40 gramos de cannabis sativa (marihuana), semillas de marihuana, seis balanzas y más de 8,4 millones de pesos, además de dólares y pesos chilenos.
El operativo también permitió sacar de circulación cinco armas de fuego, municiones, seis vehículos y teléfonos celulares, elementos que ahora forman parte de la investigación judicial.
La magnitud del procedimiento vuelve a mostrar que la decisión del Estado provincial de atacar el narcomenudeo -la última y más cercana expresión del circuito del narcotráfico- tuvo un impacto concreto: se multiplicaron los allanamientos, las detenciones y los golpes a las redes que comercializan droga en los barrios.
Esta política es acompañada por una fuerte inversión en seguridad, con más patrulleros, armas, capacitación y nuevas herramientas para la Policía, entre ellas las pistolas Taser. El objetivo es sostener una estrategia que muestra resultados en las estadísticas generales del delito y, al mismo tiempo, profundizar la ofensiva contra el narcotráfico. Neuquén logró asumir una responsabilidad que antes estaba concentrada en la órbita de la Justicia Federal y convirtió la lucha contra el narcomenudeo en una política de Estado provincial.