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Qué santo se recuerda hoy, 23 de junio



Este 23 de junio, el santoral católico conmemora a una de las figuras más luminosas de la caridad sacerdotal del siglo XIX, San José Cafasso. Conocido como el «santo de la horca», este presbítero italiano dedicó su existencia al ministerio de la confesión, la formación del clero y el consuelo espiritual de los marginados de la sociedad. El legado de misericordia y la vida entregada de San José Cafasso Nacido en Castelnuovo d’Asti en 1811, superó sus limitaciones físicas gracias a una profunda vida de oración y un intelecto brillante. Tras su ordenación, se unió al renombrado Convento de San Francisco en Turín, transformándose rápidamente en un maestro espiritual excepcional y en el principal formador de las nuevas generaciones de sacerdotes de la región. Su labor más célebre se desarrolló en las oscuras prisiones turinesas, donde se convirtió en el apóstol de los encarcelados. Con infinita paciencia y ternura evangélica, Cafasso lograba tocar los corazones más endurecidos, logrando la conversión de decenas de hombres sentenciados a la pena capital y acompañándolos a pie hasta el mismo patíbulo.

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San Antonio de Padua: el doctor evangélico que hallaba lo perdido y conmovía al mundo con sus milagros Aunque no se le atribuyen portentos de carácter místico en vida, sus contemporáneos consideraban su capacidad de discernimiento un auténtico milagro de conversión. San Juan Bosco, quien lo tuvo como director espiritual y mentor fundamental, afirmaba que la sola presencia de Cafasso irradiaba una gracia sobrenatural capaz de transformar los espíritus más rebeldes. La devoción actual lo reconoce como el patrono de las cárceles italianas y un modelo imperecedero de la dirección espiritual. Su fiesta litúrgica invita a reflexionar sobre la dignidad humana en las condiciones más extremas, promoviendo pastorales carcelarias en todo el mundo que buscan llevar esperanza y redención a los privados de la libertad. Su fisonomía humilde escondía un gigante de la fe que marcó la historia de la Iglesia. Su muerte, ocurrida el 23 de junio de 1860, dejó un vacío inmenso en Turín, pero inauguró un camino de santidad que sigue inspirando a quienes buscan reflejar el rostro compasivo de Cristo en los ambientes más necesitados y postergados. El heroico testimonio de fidelidad de San Marcos y San Marceliano, los hermanos mártires de la Iglesia primitiva Las oraciones a San José Cafasso suelen centrarse en la petición de un corazón misericordioso, la gracia de una buena confesión y la fortaleza para los sacerdotes. Los fieles acuden a su intercesión para encontrar paz interior, superar las tentaciones de la desesperanza y obtener auxilio espiritual en los momentos de mayor oscuridad moral. Además de este gran formador, el calendario litúrgico recuerda hoy a San Lanfranco de Pavía, un obispo defensor de la paz, y se prepara para celebrar mañana la gran solemnidad de la Natividad de San Juan Bautista, que abrirá paso a las memorias semanales de San Guillermo de Vercelli y los pilares de la Iglesia, San Pedro y San Pablo. En la Ciudad de Buenos Aires, los fieles pueden honrar su memoria y solicitar su especial intercesión en la Parroquia San Juan Bosco, situada en el barrio de San Carlos (calle Don Bosco 4300). En este templo salesiano se venera con profundo afecto la imagen de Cafasso por haber sido el gran guía y protector de Don Bosco.