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Renunció Ramón “Cañito” Flores tras el escándalo que sacude al norte provincial

El escándalo judicial que sacude al norte provincial suma un nuevo capítulo. En las últimas horas, el legislador provincial de Hacemos Unidos por Córdoba Ernesto Ramón “Cañito” Flores presentó su renuncia indeclinable a su banca en la Legislatura Unicameral, en representación del departamento Río Seco.
La dimisión llega luego de que estallara una causa judicial de extrema gravedad por delitos de grooming y abuso infantil, un expediente que derivó en múltiples detenciones. El principal detonante que puso a Flores en el ojo de la tormenta fue el arresto de uno de sus asesores legislativos, José Aníbal Ricardo Villarreal, sumado al dato sensible de que parte de los hechos investigados habrían ocurrido en un predio rural perteneciente al propio legislador.
Si bien desde la fiscalía interviniente se aclaró inicialmente que el exintendente de Villa de María de Río Seco (2011-2023) no se encontraba formalmente imputado ni se había acreditado conocimiento previo de su parte, el escándalo político fue creciendo con el correr de las horas.
En la carta de renuncia presentada hace horas, Flores optó por una carta de renuncia de fuerte tono confrontativo, en la que eligió polarizar con sus detractores y calificó a las acusaciones como una maniobra opositora.
Empantanados con el norte cordobés: “No metas las que van afuera”
“En los últimos tiempos he sido objeto de una campaña de difamación y de descalificación personal que, lejos de constituir una crítica legítima o un debate basado en hechos, considero que responde a intereses y estrategias de determinados sectores de la política local”, expresó en el escrito formalizado ante la cámara.
El dirigente apuntó directamente contra adversarios de su comunidad, lamentando que quienes “no han logrado dirimir sus diferencias y aspiraciones en el ámbito democrático y mediante el voto popular recurran ahora a mecanismos de difamación, agravios y acusaciones”.
Asimismo, el legislador renunciante intentó despegar su dimisión de cualquier admisión de culpabilidad. “He tomado la decisión de presentar mi renuncia porque considero que, en determinadas circunstancias, preservar la tranquilidad, la dignidad personal y el respeto por las instituciones también implica saber cuándo dar un paso al costado”, indicó, para luego remarcar de manera tajante: “Esta decisión no significa reconocer ninguna de las acusaciones que se han formulado en mi contra, sino todo lo contrario”.
“Conciencia tranquila”
Frente a la gravedad institucional del caso, Flores optó por trasladar toda la discusión al plano estrictamente judicial y retuvo su postura de que sean los tribunales los que desarmen las sospechas. “Quien formule una acusación deberá asumir la responsabilidad de sostenerla y demostrarla con pruebas, por las vías que correspondan y ante la Justicia”, sostuvo, al tiempo que aseguró retirarse “con la conciencia absolutamente tranquila” y con el agradecimiento a los dirigentes que lo acompañaron durante su gestión.