Política
Se cayó la sesión que buscaba reformar la ley de biocombustibles en el Senado

El encuentro se daba por hecho pero terminó por caerse antes de oficializarse, en el mediodía del miércoles, cuando aún no se había celebrado la reunión de Labor Parlamentaria que pretendía establecer un cronograma.
La tensión política en el Senado argentino alcanzó un nuevo pico con la caída de la tan esperada sesión sobre la reforma de la ley de biocombustibles. La convocatoria, que contenía en su agenda no solo la modificación de la ley N° 27640 de biocombustibles sino también la transferencia de competencias penales al distrito de la capital y la votación de dos pliegos judiciales, fue finalmente desmontada antes de su realización, dejando un regusto amargo en las filas del oficialismo. Lee también: El Senado alcanzó un acuerdo para ampliar los cortes en biodiésel y bioetanol La noche del anuncio generó una expectativa que pocas horas después se desvanecería. Se esperaba un consenso general, con una fecha establecida para el 10 de septiembre en que presumiblemente se otorgaría media sanción al proyecto de ley de biocombustibles, en una iniciativa impulsada en gran medida por las provincias azucareras. Sin embargo, el miércoles al mediodía marcó el abrupto final de este esfuerzo cuando la reunión de Labor Parlamentaria, que debía fijar las pautas logísticas de la sesión, ni siquiera se celebró.El contexto de esta situación revela un escenario complejo en el que las tensiones internas y la desunión ofician un rol preponderante. La exclusión de la debatida ‘ley Hojarasca’, resultó, paradójicamente, en otra traba ya que la falta de alineación entre los diferentes bloques obstruyó los logros anteriores obtenidos, erosionando la posición ya frágil de figuras como Patricia Bullrich y el ministro Federico Sturzenegger.Fuentes sugieren múltiples vertientes para la fractura legislativa que culminó en la suspensión. Por un lado, se incrementan las voces que alegan que se han cedido considerablemente territorios a las propuestas nefandas de La Libertad Avanza, lo cual diluye el remanente de confianza entre provincias que podrían haber sido aliadas determinantes del oficialismo. ‘Los márgenes de comprensión y ceder han alcanzado su límite’, célebremente cita un senador libertario.Simultáneamente, las pugnas internas entre grandes compañías y pequeñas y medianas empresas del biocombustible añaden más espesura a un vaso que ya rebosa incertidumbre. Si bien existen aspirantes sumados a la mesa de promoción de proyectos alternativos como la divisoria propuesta del biocombustible, hasta ahora no logra el consenso necesario para ver la luz, minusvalidando relevancia política de los azucareros.La frustración manifiesta de quienes empujaron el proyecto transparenta lo que podría interpretarse como la saga inacabada de una ley accidentada, mientras que el gobierno se enfrenta a la doble tarea de conciliar diferencias internas y proyectar enérgicamente en un ámbito legislativo donde la cohesión va convirtiéndose en quimera.







