Política
Tras años trabajando en Vaca Muerta, se radicó en General Roca y creó una torre que provee de luz renovable a la industria

Con raíces en el Alto Valle, Alejandro Sánchez conoció la industria del petróleo y el gas desde abajo, trabajando en el campo. Fueron años de aprendizaje y sacrificio, muchas veces lejos de su familia, que con el tiempo le dieron lo que hoy valora como su mayor capital: saber, de primera mano, cómo se vive y se trabaja en un yacimiento. Con esa experiencia decidió radicarse en General Roca y emprender su propio camino, apostando a crecer en el sector desde la Patagonia.
Así nació RFS (Roca Field Services S.A.S.), una empresa con la que busca brindar soluciones de iluminación para locaciones, campamentos, yacimientos y operaciones mineras. Su proyecto insignia es GAM-7, una torre de iluminación 100% solar y autónoma, certificada y en proceso de patentamiento.
«Buscamos una solución limpia para todo lo relacionado con la iluminación de las operaciones, que son indispensables para operar las 24 horas del día. La pensamos considerando la seguridad y las exigencias de las operadoras, ya que los estándares son muy altos», expresó.
GAM-7 se presenta como una alternativa para el sector de oil&gas y minería. Foto: gentileza.
De trabajar en el pozo a fundar su propia pyme
Cuando se desempeñaba como operario, Alejandro adquirió vasta experiencia en distintos yacimientos de la cuenca, como el de ExxonMobil entre otras empresas líderes de la industria, donde conoció de cerca y en detalle las distintas etapas de las operaciones.
«Me ha tocado aprender muchas cosas en el yacimiento, estando alejado de la familia y con las cuestiones del día a día. Pero todo esfuerzo es bien recibido a la larga«, recordó.
La decisión de emprender no fue sencilla, pero vio en la región una oportunidad clara, impulsado por el avance de los grandes proyectos energéticos que se desarrollan actualmente en la zona. En 2025 dio un giro en su vida: dejó de ser empleado para iniciar su proyecto de manera independiente, hasta consolidarlo en la empresa que es hoy.
«Es difícil el día a día. Hay días buenos y otros no tanto, pero siempre se aprende y eso es lo importante», afirmó, optimista respecto al futuro de RFS y del desempeño de la GAM-7.
Cómo funciona la torre de iluminación de RFS
GAM-7 se presenta como una alternativa para el sector de oil&gas y minería, pensada para operaciones exigentes en las que la luz de noche resulta clave para la seguridad y la productividad. Fue diseñada a partir de su experiencia operativa y de las inclemencias del tiempo que se presentan en yacimiento.
Cuatro factores la hacen destacar, indicó Alejandro: no utiliza gasoil, es silenciosa, el mástil se opera desde el suelo por lo que no requiere trabajos en altura; y está certificada.
Nuestra idea es que la empresa y la solución que brindamos sigan produciendo desde acá, diseñar nuevos proyectos y que el trabajo quede en la zona, que es lo más importante para todo.Alejandro Sánchez, fundador de RFS.
Al tratarse de una torre alimentada con energía solar, también permite disminuir las emisiones de dióxido de carbono (CO₂). «Usamos una energía limpia que se carga de día e ilumina de noche, una sola carga le da autonomía para varias noches de trabajo, incluso en condiciones de frío. Y aun en días nublados la torre sigue captando energía, su autonomía se mantiene todo el año, Su iluminación cubre amplias superficies de trabajo», añadió.
La innovación, que definió como «robusta, simple y hecha desde la experiencia», emplea un mástil telescópico eléctrico y cuenta con grado de protección IP66. Además, fue ensayada para resistir climas adversos, incluyendo fuertes vientos de 110 km/h.
GAM-7 está actualmente en proceso de patentamiento. Alejandro se muestra orgulloso de producir en la zona del Alto Valle: «Eso es lo más importante, que es una tecnología «limpia» hecha acá, y que generará trabajo en la región».
Una empresa que apunta a crecer desde la región
RFS es una empresa certificada Rionegrina, que apunta a trabajar tanto en la cuenca de Río Negro como en la Neuquina, donde hoy se concentra gran parte de la actividad del sector.
Actualmente se encuentra en una etapa de validaciones operativas, con varias operadoras interesadas en la región, coordinando las primeras puestas en marcha y en conversaciones con distintos proyectos que ya se encuentran en ejecución. La empresa apunta a seguir creciendo y expandiéndose en los próximos años.
En cuanto a su plan a futuro, Alejandro aseguró que el objetivo es potenciar el sector cuidando el medio ambiente y generando trabajo en su zona. «Vamos a ir armando la infraestructura que la región necesita para ser parte del movimiento del petróleo, el gas y la minería. Todo eso sin dejar afuera la construcción, que es un gran pilar hoy en día, y nuestra torre le sumaría mucho. También se podría adaptar a otros rubros, tales como el Agro«, añadió.
Detrás de todo, insiste, hay una convicción personal: «Nuestra idea es que la empresa y la solución que brindamos sigan produciendo desde acá, diseñar nuevos proyectos y que el trabajo quede en la zona, que es lo más importante para todo, impulsando a sumarse a este rubro con gran proyección a futuro». concluyó.







