Ultimas Noticias
Vaca Muerta consolida su dominio y ya explica casi el 80% de la producción energética del país

La cuenca neuquina concentra más del 75% del petróleo y gas de Argentina. El crecimiento del no convencional y la actividad en pozos refuerzan su rol clave en el sistema energético.
La producción en la cuenca neuquina alcanza niveles récord y confirma a Vaca Muerta como el eje del desarrollo energético argentino.
El desarrollo de Vaca Muerta continúa profundizando su peso dentro de la matriz energética nacional y ya se consolida como el principal polo productivo de hidrocarburos de Argentina.
De acuerdo con el último informe sectorial, la producción total del país alcanzó en mayo de 2026 los 141.509 m³ diarios de petróleo y 156,2 millones de m³ diarios de gas, en un contexto de crecimiento sostenido impulsado por el segmento no convencional.
Así quedó reflejado en el informe que elabora OilProduction Consulting, donde se detalla la evolución de la actividad y el fuerte protagonismo de la cuenca neuquina dentro del sistema energético argentino.
El liderazgo absoluto de la cuenca neuquina
El dato más contundente del período es la fuerte concentración productiva en la cuenca neuquina, que explicó el 77,8% del petróleo y el 76,2% del gas a nivel nacional.
En términos concretos, la región produjo 110.163 m³ diarios de petróleo y más de 119 millones de m³ diarios de gas, cifras que marcan el peso estructural de Vaca Muerta dentro del sistema energético.
Muy por detrás se ubicó la cuenca del Golfo San Jorge, con menos del 20% del petróleo, mientras que el resto de las cuencas muestran participaciones marginales.
Este escenario confirma que el crecimiento energético argentino depende casi exclusivamente del desempeño de la formación no convencional.
Más actividad y crecimiento sostenido
El avance del no convencional se refleja también en la dinámica de producción, que mantiene una tendencia ascendente con variaciones mensuales mayormente positivas.
Este crecimiento está vinculado a la intensificación de la actividad en shale oil y shale gas, junto con mejoras en la eficiencia operativa y mayores inversiones.
En paralelo, la actividad de perforación también muestra un fuerte dinamismo. Durante 2026 se completaron 265 pozos en todo el país, de los cuales el 77,7% se concentró en la cuenca neuquina.
Este nivel de actividad permite sostener la expansión productiva y anticipa un escenario de mayor desarrollo en los próximos años.
En el plano empresarial, YPF se mantiene como el principal operador del país, con el 39,1% de la producción de petróleo, seguida por otras compañías como Pan American Energy y Vista Energy.
En gas, el liderazgo se distribuye entre Total Austral, YPF y Tecpetrol, lo que evidencia una mayor diversidad de actores en ese segmento.
El crecimiento de Vaca Muerta también plantea desafíos estructurales, principalmente en materia de infraestructura de transporte y exportación, necesarios para evitar cuellos de botella.
En ese sentido, el desarrollo de nuevos proyectos como oleoductos, terminales portuarias y plantas de procesamiento será clave para sostener el ritmo de expansión.
Finalmente, los datos confirman una tendencia clara: Argentina avanza hacia un modelo energético cada vez más apoyado en Vaca Muerta, con impacto directo en la producción, las exportaciones y la generación de divisas.
El desafío hacia adelante será transformar ese potencial en desarrollo sostenido, con inversiones, empleo y mayor integración al mercado global.