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Política

El Gobierno promueve leyes sin certezas de tener los votos y se mete en duras negociaciones


En su afán de correr la agenda del caso de Manuel Adorni, el Gobierno promueve leyes sin certezas de tener los votos y se mete en un laberinto difícil de sortear. Tanto la reforma electoral como las nuevas leyes de discapacidad y salud mental prometen debates complicados para el oficialismo, que a su vez tampoco logra avanzar con las leyes de inviolabilidad de la propiedad privada y presupuesto universitario.

En cuestión de días, el Poder Ejecutivo envió al Senado la ley de “prevención del fraude en las pensiones por invalidez”, la nueva ley de salud mental y el paquete electoral. Cada gran título esconde puntos controvertidos y el Gobierno tendrá que conceder modificaciones, o bien tener gestos con gobernadores, si quiere llevarse algún trofeo.

La ley de discapacidad representa el mayor desafío, ya que el Senado votó dos veces la ley de emergencia que el Gobierno actualmente incumple (la segunda, con dos tercios). Difícil que los senadores que votaron esa norma ahora acompañen modificaciones tan polémicas como un reempadronamiento obligatorio para los beneficiarios de pensiones y la eliminación del nomenclador universal que equipara el valor de las prestaciones en todo el país.

Con la reforma electoral, la Casa Rosada asumió otro riesgo: pese a que desde el Congreso aconsejan lo contrario, retomó el formato de “ley ómnibus” que aplicó con la Ley Bases y la reforma laboral, y mezcló la derogación de las Paso con la Ficha Limpia y cambios drásticos en el financiamiento y publicidad de las campañas y en la vigencia de los partidos políticos.

Dentro del “combo”, la abolición de las primarias es el punto que más le interesa al presidente, pero a su vez el que más resistencia presenta. Sin ir más lejos, a última hora del viernes, la UCR marcó la cancha y presentó un proyecto propio que, en lugar de eliminar las Paso, las modifica para quitarles el componente obligatorio.

“No buscamos eliminar las PASO, nos parecen una herramienta positiva que fortalece el sistema democrático y fomenta la participación. Pero sí observamos que, para los casos en que no hay competencia interna entre candidatos, podrían evitarse”, sostuvo el correntino Eduardo Vischi, jefe de un bloque que, con 10 senadores, es clave para el éxito de la ley.

Con su proyecto alternativo, la UCR dejó en claro que no está dispuesta a acompañar la reforma electoral a libro cerrado solo porque contenga la Ficha Limpia, que fue el anzuelo que buscó el Gobierno para captar apoyos de dialoguistas.

Las críticas a la propuesta del Ejecutivo se multiplican. “El sistema electoral argentino es muy bueno. Javier Milei llegó al poder gracias a este sistema electoral. Pasó de ser un semi conocido panelista de televisión a candidato presidencial, y todo con financiamiento del Estado”, analizó un legislador peronista que tiene varias elecciones a cuestas y también defiende las Paso.

En la oposición no hay dudas de que la ley que salga del Congreso no será ni por asomo la misma que mandó el Gobierno. En Diputados, los pronósticos son pésimos. “Va a venir una ley muy diluida del Senado. Mandaron un león, vuelve un gatito”, ilustró un diputado, en una ironía sobre el animal con el que se identifica Javier Milei.

El desafío global para el Gobierno no es menor: tanto la ley en general como cada uno de sus artículos requieren mayoría absoluta, que en el Senado son 37 votos. La Libertad Avanza tiene 21 y le faltan 16 para lograr el objetivo. La UCR tiene 10, el PRO 3, Convicción Federal (peronistas afines) 3, y hay otros 10 distribuidos en distintos bloques provinciales, como la cordobesa Alejandra Vigo.

Otras leyes trabadas

Desde la sanción de la Ley de Glaciares a este parte, el Congreso entró en una meseta donde el único proyecto que registró un avance concreto no mueve el amperímetro. Se trata de la Ley Hojarasca, impulsada por el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, que busca hacer una depuración de más de 70 leyes que quedaron obsoletas.

Martín Menem intentó aprobarla esta semana en Diputados, pero no consiguió el número para sesionar y desistió. “No les vamos a regalar un triunfo en la previa de Adorni”, dijeron bloques de la oposición que fueron tanteados por el titular de la Cámara. Y es que toda la expectativa pasa por la presentación del jefe de Gabinete el próximo miércoles.

En el Senado tampoco hubo buenas noticias para los libertarios: Patricia Bullrich, jefa del bloque, pretendía dictaminar esta semana la ley de defensa de la propiedad privada, pero todavía no logró cerrar las negociaciones y postergó el plenario. Los aliados tienen reparos con puntos como la venta sin límites de tierras a extranjeros y el nuevo mecanismo de “desalojo exprés”.

Por si fuera poco, La Libertad Avanza tampoco logra arrancar el debate sobre su proyecto alternativo de presupuesto universitario, pensado para evadir la ley vigente. El Gobierno está a la espera de que se resuelva el recurso extraordinario que presentó ante la Corte Suprema de Justicia. Mientras tanto había intenciones de tratar una nueva norma, pero hasta ahora no ocurrió.

Por lo pronto, el único tema próximo a ser dictaminado es la ratificación de los “acuerdos de conciliación” celebrados con dos holdouts que no ingresaron en pactos alcanzados anteriormente por la Argentina con otros fondos buitre. El pago total es de 171 millones de dólares a los tenedores de títulos públicos Bainbridge Ltd. y el grupo de acreedores encabezado por Attestor Value Master Fund LP.

El proyecto del Ejecutivo será tratado el miércoles a las 11.30 las comisiones de Presupuesto y de Economía Nacional e Inversión. Aunque la fecha límite para el tratamiento es el 30 de abril y no se llegará con los tiempos, La Libertad Avanza buscará dar una señal con la firma del dictamen.

Corresponsalía Buenos Aires.