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Política

Las grandes empresas apagan las máquinas para importar, pero no resignan rentabilidad


“Cambió la música, hay que cambiar el paso”. La frase pertenece al ministro de Economía, Luis Caputo, que llamó a las empresas a adaptarse al nuevo escenario de la macro nacional.

Hace dos semanas, en la cumbre de la Cámara de Comercio Estadounidense (Amcham), el titular del Palacio de Hacienda afirmó que, ante la apertura importadora, hay dos reacciones posibles: la de Fate, la productora de neumáticos que cerró tras 86 años, y la de Lumilagro, la marca de termos, que “decidió invertir” y ahora tiene “ventas récord”. La convocatoria a los empresarios fue que imitaran a la segunda.

Lo que no dijo el ministro es que la histórica compañía de termos despidió a aproximadamente 170 trabajadores. Tampoco dijo que redujo gran parte de su producción local para traer productos desde China. No es un caso aislado. Varias grandes empresas también “cambiaron el paso”: modificaron su modelo de negocios y comenzaron a importar lo que antes fabricaban.

Un reciente informe del Instituto de Pensamiento y Políticas Públicas (IPyPP) indica que, además de la pérdida de empleo y de saberes que este movimiento trae aparejado, las compañías no resignan rentabilidad.

“Por el contrario, los bienes importados llegan al consumidor final con precios muy por encima de sus costos de importación, lo que permite sostener márgenes brutos muy elevados”, dice el informe. Según el documento, el fenómeno se observa en varios sectores: “artículos de cocina, automóviles, electrodomésticos, calzado, muebles, celulares, alimentos e higiene”.

Las tres claves del escenario son la apertura comercial, el atraso del dólar y la contracción del mercado interno por la caída de los salarios.

“En todos los casos relevados aparece una misma tendencia: más importaciones de bienes finales, menos producción local y deterioro del empleo industrial”, agregó el reporte.

Menor producción industrial

De acuerdo con el informe del IPyPP, tres políticas generales implementadas desde que Javier Milei asumió en diciembre de 2023 empujaron a las empresas a modificar sus estrategias: liberalización arancelaria, apreciación cambiaria y contracción del mercado interno por la caída de los salarios.

Según el INDEC, la producción industrial manufacturera cayó 8,7% en febrero de 2026 respecto del mismo mes de 2025. El rubro “Otros equipos, aparatos e instrumentos”, que incluye computadoras, televisores y equipos de comunicación, lideró la baja interanual con una caída de 24,6%. Le siguieron automóviles e indumentaria, con desplomes de 24% y 22,6%, respectivamente.

24,6%
La caída interanual de la producción en el rubro «otros equipos, aparatos e instrumentos» en febrero, según el INDEC. En indumentaria la caída fue del 22,6% y en automotrices del 24%.

Además, desde noviembre de 2023 se perdieron 100.000 puestos de trabajo en el sector —160 empleos por día—, según un informe del Centro de Estudios de la Industria Argentina y Latinoamericana (Aesial) y del Centro de Estudios de Historia Económica Argentina y Latinoamericana (Ceheal) de la Universidad de Buenos Aires (UBA).

La investigación del IPyPP señaló que, desde 2023, hubo un aumento de 44% en los bienes de consumo importados y de 207% en los vehículos importados. “No se trata de insumos productivos ni de bienes de capital, sino de bienes finales de consumo”, dijo a RÍO NEGRO Martín Schorr, economista y uno de los autores del informe.

Zapatillas. Una de las marcas más emblemáticas, importa y remarca en Argentina.

“Bajo ciertas condiciones de política económica tan adversas es muy difícil lograr ser competitivo”, agregó Schorr. “Pero ¿quién se reconvierte? Las que tienen espalda comercial y financiera para hacerlo que son las grandes: las otras quedan barridas por importaciones que efectivamente entran a un precio mucho más bajo y con las que no pueden competir”, agregó.

La compañía mencionada como ejemplo por el ministro, Lumilagro, comenzó a importar termos de su marca desde China: en 2025, compró 65.490 termos terminados, mientras que solo en los dos primeros meses de 2026 ya había importado 40.626. Easy, cadena de equipamiento para hogar y jardín, importó muebles y artículos para el hogar por US$10 millones en 2023, mientras que en 2025 lo hizo por US$27 millones.

En enero de 2025, una planta tercerizada que trabajaba para la multinacional Adidas, ubicada en Coronel Suárez, provincia de Buenos Aires, anunció su cierre. Esto provocó el despido de 360 operarios. En 2025, la empresa importó aproximadamente 9 millones de pares de zapatos, frente a menos de 2 millones en 2023.

Según el informe, además, la rentabilidad de las empresas es muy elevada.Lumilagro vende un termo con costo de importación de $8.178 a $44.000 antes de impuestos. En Easy, una silla plegable con costo de importación de $4.230 se vende por $32.000: 7,6 veces más. Y Adidas vende un par de zapatillas con costo de importación cercano a $26.790 a $100.000: 3,7 veces más.

La importación, liberada

Si hubiera rentabilidades extraordinarias, todo el mundo importaría hasta llegar a un equilibrio de mercado. Así funciona el capitalismo”, dijo a RÍO NEGRO Martín Nadler, director ejecutivo y dueño de Lumilagro.

El empresario disputó las cifras del informe: afirmó que el margen de ganancia de cada producto “está entre el 10 y el 20%”. Agregó que hay que tener en cuenta “costos de nacionalización, flete, seguros, más la contribución de la empresa”, además de “los costos y rentabilidades” de mayoristas y minoristas.RÍO NEGRO contactó a Easy y Adidas para pedir comentarios. Al cierre de esta edición no había recibido respuesta.

«Así funciona el capitalismo”Martín Nadler, director ejecutivo y dueño de Lumilagro.

“Lo más dramático, por lo menos desde mi punto de vista, es todo lo que implica este modelo en términos de destrucción de capacidad de producción, porque eso no se recupera muy fácil”, afirmó Schorr. Por ejemplo, el informe señaló que en noviembre de 2025 Whirlpool cerró su planta en la localidad bonaerense de Pilar, inaugurada en 2022.

“A raíz de ello, cerca de 300 trabajadores perdieron su empleo. No obstante, este cimbronazo productivo no detuvo el crecimiento comercial de la compañía: las importaciones de lavarropas, heladeras y congeladores terminados siguieron creciendo”, indicó la investigación.

Por caso, en 2025, la compañía importó 67.000 lavarropas, frente a 29.000 en 2023. Como consecuencia del cierre de la planta y de su estrategia de reestructuración, las importaciones de partes e insumos para fabricar lavarropas cayeron de $16 millones a prácticamente cero en los primeros meses de 2026.

“Cuanto más se paupericen nuestros ingresos, este modelo de remarcación de productos importados para vender al mercado interno tiene un límite muy claro».Martín Schorr, economista e investigador IPyPP

“En términos de destrucción de capacidad productiva y de expulsión de trabajadores, los dos primeros años de Javier Milei fueron mucho más acelerados que los primeros dos años de cualquier otro experimento neoliberal en la Argentina: de la convertibilidad o del macrismo”, dijo Schorr.

Sin embargo, para el economista, es probable que esta estrategia no sea sostenible.“Cuanto más se paupericen nuestros ingresos, este modelo de remarcación de productos importados para vender al mercado interno tiene un límite muy claro. Entonces, no es un tema estructural necesariamente: puede ser una ganancia de coyuntura y un río revuelto que aprovechan algunos”, concluyó.