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Espectáculos y Moda

La técnica de Violeta Urtizberea para evitar celos: por qué silenció a Juan Ingaramo en redes




La actriz visitó a Mario Pergolini y sorprendió al revelar la particular estrategia que aplica en su relación con el músico: «ojos que no ven, corazón que no siente».Violeta Urtizberea confesó que prefiere no ver las publicaciones de su novio para mantener la armonía en la pareja.
Violeta Urtizberea pasó por el ciclo Otro día perdido (eltrece) y dejó definiciones sobre su vida privada que rápidamente captaron la atención del público. Con la sinceridad que la caracteriza, la actriz abordó el tema de los celos y confesó una medida que tomó hace años respecto a la actividad digital de su pareja, el cantante Juan Ingaramo. «Lo tengo silenciado a mi novio en Instagram», reveló ante la sorpresa de los presentes. Según explicó, aunque no se autopercibe como una persona celosa, prefiere no estar pendiente de cada movimiento del músico para evitar generarse inseguridades innecesarias.Ojos que no ven, corazón que no sienteUrtizberea defendió su postura frente a quienes podrían calificarla de «tóxica», argumentando que su lógica es, en realidad, una forma de autopreservación y salud mental para la pareja. La actriz dio un ejemplo concreto sobre cómo maneja la distancia cuando Ingaramo se encuentra de gira por trabajo. Aseguró que no se genera «fantasmas» sobre lo que él podría estar haciendo después de un show y que el silencio en redes ayuda a mantener esa paz. «Si yo no veo algo, el corazón no lo siente», reflexionó con humor, aclarando que solo le hace mal aquello que efectivamente llega a observar.Esta particular dinámica parece funcionar para un vínculo que ya lleva más de una década de construcción. La historia entre ambos no fue un flechazo instantáneo, sino un proceso que incluyó señales que el músico sintió mucho antes de conocerla personalmente. El primer encuentro real ocurrió en un teatro de Buenos Aires, donde Juan quedó impactado al verla actuar. Sin embargo, el destino quiso que tuvieran que esperar un tiempo más, ya que en aquel entonces ella se encontraba en otra relación.Finalmente, el primer paso formal llegó un 14 de febrero de 2015, cuando Ingaramo la invitó a merendar. Lo que comenzó como una cita grupal terminó siendo el inicio de una familia que se consolidó en 2019 con el nacimiento de su hija, Lila. Hoy, la pareja demuestra que, más allá de las estrategias digitales para evitar conflictos, su relación se basa en una profunda admiración mutua y un crecimiento compartido que les permite reírse de sus propias obsesiones frente a las cámaras.