Política
Mercado Libre y CAME exponen el giro del consumo en Argentina: compras digitales en récord y caída en comercios de barrio

La economía de Argentina transita una marcada disparidad entre los indicadores del comercio tradicional y la aparición de nuevos hábitos de consumo. Mientras los locales de cercanía continúan registrando caídas en sus niveles de venta, las plataformas digitales y las compras por comercio electrónico muestran números en máximos históricos, reflejando una transformación en las decisiones financieras de los hogares.
En su habitual columna económica por Río Negro Radio, el periodista especializado Pablo Wende analizó este fenómeno cruzando los reportes presentados por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) y la plataforma Mercado Libre:
«Hay un cambio estructural en la forma de consumir. Mientras CAME midió una baja del 3,8% en los comercios de barrio durante julio, en Mercado Libre el volumen facturado en el país creció un 38%, lo que demuestra una migración directa hacia canales digitales, envíos puerta a puerta y plataformas de supermercado online».
Delicada brecha entre comercio tradicional, e-commerce y salarios
El cambio de comportamiento en los hogares se profundizó con la expansión del canal de supermercado online —donde ya se canalizan compras de alimentos y productos de primera necesidad— y la irrupción de plataformas internacionales como Temu. En paralelo, los envíos del formato «puerta a puerta» mediante couriers registraron un salto del 73% en los últimos doce meses, impactando de lleno en las pymes locales de bazar y textil.
A esta transformación en las ventas se suma una brecha marcada en el mercado de trabajo:
Empleo público y formal: Registra una pérdida sostenida del poder adquisitivo frente a la inflación acumulada.
Informalidad y plataformas: Los trabajadores independientes y de aplicaciones de delivery o transporte muestran subas de ingresos por encima del promedio inflacionario.
Migración laboral: Se acelera el traspaso de empleados desde puestos tradicionales hacia modalidades de trabajo en la economía de plataformas.
Alerta por la morosidad bancaria y el fin de las cuotas licuadas
En el sistema financiero, el proceso de desaceleración inflacionaria generó un efecto colateral en la economía familiar: las cuotas fijas de préstamos personales y tarjetas de crédito dejaron de desvalorizarse aceleradamente mes a mes. Esta situación complicó el presupuesto de los hogares que se endeudaron bajo la premisa de la licuación de saldos.
Según registros del Banco Central de la República Argentina (BCRA), la morosidad en el sistema bancario tradicional se elevó del rango histórico de 3%-5% a niveles de entre 12% y 15%. En el segmento de las empresas Fintech y billeteras virtuales, el atraso en los pagos alcanza picos de entre el 30% y el 50%. Frente a este escenario, la postura del Poder Ejecutivo se mantiene firme en considerar el fenómeno como un problema entre privados, descartando cualquier tipo de salvataje financiero con fondos públicos.





