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Noche de emociones y castigos en Gran Hermano: dos “Congelados” terminaron en sanción

El ingreso de Santino, el hijo de Yanina Zilli, y el conmovedor mensaje de la madre de Juanicar hicieron vibrar la pantalla de Telefe.Los participantes de Gran Hermano asimilaron con angustia la reducción del presupuesto, tras un “Congelados” muy emotivo.
En la última emisión del formato, la producción coordinó una doble entrega del ya clásico desafío del “Congelados”, permitiendo el ingreso de seres queridos al living de Martínez. Aunque las visitas de los familiares regalaron pasajes de altísima emotividad que hicieron llorar a figuras como Andrea del Boca y Tamara Paganini, los descuidos conductuales de los convivientes terminaron manchando la velada. Tras detectar risas, murmullos y desplazamientos corporales prohibidos, la voz del dueño de la casa irrumpió con un severo castigo económico que afectará la subsistencia del grupo.El primer gran impacto de la noche se produjo con la entrada de Santino, el hijo de la exvedette Yanina Zilli. El joven cruzó la puerta giratoria y caminó directo hacia el sillón donde su madre permanecía completamente inmóvil, cubriéndola de besos y palabras de aliento para apuntalar su estrategia de juego. Con enorme madurez, el invitado le transmitió tranquilidad sobre el estado de su entorno familiar y aprovechó para lanzarle un divertido pase de facturas por el afecto que la mujer derrama dentro del encierro: “Después de separarse unos meses adoptó a otro hijo”, bromeó en alusión al recientemente eliminado Franco Zunino. Antes de retirarse, el joven les agradeció a los demás competidores por cuidar a su madre y le dedicó una última declaración de amor: “Seguí jugando, sos la mejor mujer del mundo”.El desgarrador llanto de Juanicar ante las palabras de su madreMinutos más tarde, la pasarela exterior volvió a habilitarse para dar paso a Roxana, la madre de Juanicar, quien protagonizó uno de los segmentos más conmovedores en lo que va de la temporada televisiva. La mujer se paró frente a su hijo, que ya era un mar de lágrimas contenidas, para recordarle su orgullo y repasar las batallas que sortearon juntos en el pasado.“Hay algo que no te dije nunca. Les puedo asegurar que mi hijo jamás me miró juzgándome y tuve muchas equivocaciones, cometí errores como todos los papás, pero él me amó sin reproches toda mi vida, desde que lo tuve en la panza. Mi hijo me acompañó en mis peores momentos. Es una persona generosa, valiente, amoroso; sos un hombre fuerte, bendecido, con una promesa y un propósito que se está cumpliendo. Nadie te regaló nada”, declamó Roxana, instándolo a seguir cantando, bailando y disfrutando del encierro de la casa más famosa.La dura advertencia del Big: complot, descuidos y heladeras vacíasVarios participantes emitieron sonidos, ensayaron risas cómplices y se movieron levemente mientras los familiares caminaban por las habitaciones, rompiendo la regla matriz que exige ningún movimiento en absoluto. El ojo que todo lo ve se mostró inflexible ante la falta de concentración: “Yo creo haber sido claro con respecto al protocolo. Ustedes saben bien que tienen prohibido moverse o hablar. El desafío es permanecer absolutamente quietos. Nada más que eso. Por supuesto que entiendo que hay opciones que son difíciles de contener, pero esa es la consigna. Y esta noche esas reglas no fueron cumplidas”, sentenció.La máxima autoridad del reality dictaminó que durante la próxima semana los hermanitos competirán exclusivamente por el 50 por ciento del presupuesto semanal para la compra de alimentos, una medida que promete reavivar las fuertes discusiones por el desabastecimiento de la cocina.