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Espectáculos y Moda

Guerra de egos en Gran Hermano: Solange Abraham enfrentó a Emanuel en un nuevo derecho a réplica




La participante expulsada reapareció a través de la pantalla para confrontar a quien fue su aliado dentro de la casa.Solange Abraham y Emanuel Di Gioia protagonizaron el Derecho a Réplica más violento de la temporada en la pantalla de Telefe.
La tensión en la casa de Gran Hermano: Generación Dorada (Telefe) alcanzó un nuevo pico este martes con el regreso de Solange Abraham mediante el segmento D.A.R. (Derecho a Réplica). Tras su abrupta salida por la «puerta giratoria», la modelo aprovechó el espacio para ajustar cuentas con Emanuel Di Gioia, a quien acusó de intentar clavarle un puñal por la espalda. Según Abraham, el conflicto se originó por la incapacidad de Emanuel de aceptar que dos mujeres, ella y Cinzia, ejercieran un rol de liderazgo con voz y voto dentro de la competencia, sugiriendo que el jugador actuó movido por un ego herido frente al empoderamiento femenino en la casa.Durante el ida y vuelta, Solange reveló que su salida no fue el fin de su participación, sino el inicio de lo que denomina la estrategia «3D»: jugar dentro de la casa, para la gente y, finalmente, desde el exterior. La modelo sostuvo que, al exponer a Emanuel frente a sus compañeros antes de retirarse, logró mostrar su «única carta», que consiste en tirar la piedra y esconder la mano. Por su parte, Di Gioia no se quedó atrás y minimizó la influencia de su exaliada, asegurando que si ella seguía presente en la narrativa del programa era únicamente porque no paraba de nombrarlo desde afuera.Cruce de descalificaciones: entre el «holograma» y la derrotaEmanuel eligió desacreditar cada planteo de Solange utilizando una metáfora que enfureció a la modelo: la llamó «holograma». Para el participante, la figura de Abraham carece de un peso real en el presente del juego y sentenció que ella no existe más dentro de la casa. «A vos te duele haberte ido por la giratoria, no te fuiste por la puerta grande», le espetó con dureza, recordándole que la producción ni siquiera le permitió despedirse de sus compañeros debido a la naturaleza de su expulsión. Di Gioia fue tajante al afirmar que Solange se derrotó a sí misma y que su supuesta jugada maestra es solo una excusa para no admitir su fracaso.El origen de este quiebre total se remonta a los últimos segundos de Solange en la casa, cuando advirtió al resto de los jugadores que no confiaran en Emanuel, acusándolo de usarlos para obtener información y de burlarse de sus compañeras a sus espaldas. Lejos de retractarse, la expulsada reafirmó su postura de seguir influyendo en el juego desde el exterior, convencida de que su advertencia destruyó la imagen de Di Gioia. Con gritos y chicanas sobre la salida por la «puerta giratoria», el cruce dejó en claro que la tregua entre ambos es imposible y que la interna de la casa está más viva que nunca, incluso con protagonistas que ya no están en competencia.